(If you want to read this interview in english, please click here)
Hace unos 8 o 9 años, cuando escribía para el fanzine Starshy (cuando aún se hacían fanzines en papel) tuve el placer de entrevistar a Marty Donald de the Lucksmiths, justo antes de que el grupo terminase de grabar Naturaliste. Desde entonces, el grupo sacó “Naturaliste”, “Warmer corners”, el doble recopilatorio de rarezas “Spring a leak” y “First frost”. Luego el grupo decidió separarse e hizo una extensa gira de despedida por Europa y Australia, cuyo último concierto de despedida ha sido inmortalizado en el DVD “Unfamiliar stars”, publicado recientemente por Lost and Lonesome Recordings y Matinée Recordings, con un documental extra sobre los últimos tiempos del grupo. En este blog siempre hemos sido muy fans de the Lucksmiths (de hecho hicimos un extenso repaso a su discografía aquí y aquí), así que no podía dejar pasar la oportunidad de volver a entrevistar a Marty Donald, y preguntar todas esas cosas que quedaron en el tintero desde la primera entrevista hace ya tanto tiempo. Aquí tenéis el resultado, una extensa y sincera entrevista que resolverá a muchas de vuestras dudas sobre el pasado y quizá futuro de este gran grupo.
Intenta volver atrás en el tiempo, a tus primeros días en el grupo, y dime qué pensaría el joven Marty Donald que grabó “First Tape” si hubiera escuchado en esa época “First Frost”… ¿Se reconocería en esas canciones? ¿Y se reconoce el Marty Donald actual en “First Tape”?
Marty Donald: No estoy seguro de que hubiera pensado sobre “First Frost” hace tantos años. ¡Creo que lo hubiera encontrado un poco lento en algunas partes! Pero creo que hay suficientes nexos de unión entre nuestros primeros trabajos y las últimas canciones que escribimos, así que hubiera encontrado bastantes cosas que me gustaran en ellas. También me habría impresionado mi habilidad musical, ¡particularmente mi movimiento de dedos en “California in Popular Song”! He tenido que escuchar un poco las canciones de “First tape” recientemente, porque le encanta a mi hijo pequeño (¡aunque no más que “First frost”!) y no me gusta nada. Encuentro la mayoría de las canciones desesperadamente naive y vergonzosas. La única excepción es “Weatherboard”, que volvimos a tocarla para nuestros conciertos de despedida, y que creo que se mantiene sorprendentemente bien entre nuestros trabajos posteriores.


