lunes 6 de abril de 2009

Hayao Miyzaki

Siguiendo el ejemplo de Ara y su repaso a los mejores momentos de la filmografía de Tim Burton, hoy voy yo a hacer un repaso de los mejores momentos de la filmografía de Hayao Miyazaki, otro de mis directores favoritos (tal y como le pasa a Araceli, y a mi mismo, con Tim Burton, me encantan las películas de Miyazai, así que no voy a poner lo peor de cada película porque a mi me gustan todas).

Además, este mes de abril (concretamente el día 24 de abril) se estrenará en España su última película, Ponyo en el Acantilado, así que es un buen momento para rendirle homenaje a este director japonés.

Lo mejor de Nausicaä del valle del viento: para mí la mejor escena de la película es cuando Nausicaä recuerda un momento de su infancia en el que está intentando proteger a un Ohmu y los adultos se lo impiden, me parece una escena que transmite muy bien el mensaje que lleva toda película. De todos modos, lo mejor de Nausicaä no está en la película, sino en el manga dibujado por el propio Miyazaki, dónde lleva la historia mucho más lejos y llena a todos los personajes de un montón de matices y características que no caben en una película.



Lo mejor de El castillo en el cielo: la escena que sale en esta foto, cuando la chica cae del cielo y el chico la recoge en sus brazos. También me encantan la isla de la Laputa y los robots la habitan.



Lo mejor de Mi vecino totoro: el personaje de Totoro es lo mejor de la película, no en vano se convirtió en el logo del Studio Ghibli y es la película de Miyazaki con más merchandising con mucha diferencia. ¿Viendo la película quién no querría haber podido conocer a Totoro en su infancia? Mi escena preferida es cuando las niñas salen a esperar a su padre en la parada del autobús con el paraguas y se lo entregan a Totoro (¡hay que ver la ilusión que le hace Totoro el regalo!

Lo mejor de Niki la aprendiz de bruja: el cambio de nombre de la edición en castellano... ¿de verdad la niña no se puede llamar Kiki como en el original? No creo que los niños piensen en el doble sentido (también es curioso como en el castillo en el cielo, el protagonista dice que está deseando encontrar la isla de Lapunto, mientras señala un mapa en el que se ve clarísimo que dice Laputa, por algo me gusta ver las películas en japonés, aunque no me entere de nada!). Ahora más en serio, la parte en la que Kiki decide irse de casa volando con su escoba y su radio.


Lo mejor de Porco Rosso: sin duda lo mejor de la película es la ambientación de la película, como si fuera una película de cine clásico, llega un momento que el detalle de que el protagonista se ha transformado en un cerdo pasa totalmente desapercibido porque toda la historia te envuelve.




Lo mejor de la Princesa Mononoke: todo. Es mi película favorita de Miyazaki, así que me resulta bastante difícil quedarme con algo.


Lo mejor de El viaje de Chihiro: me encanta la variedad de personajes y su diseño. El viaje en tren de Chihiro con el Sin cara, o el vuelo con Haku... las bolitas negras que se encargan del carbón, la verdad es que, visualmente, el viaje de Chihiro me parece una auténtica maravilla.



Lo mejor de El castillo ambulante: el diseño y el movimiento del castillo de Howl, está genial encontrarse algún día ese castillo en las montañas! También me encanta la escena en la que Howl se lleva volando a Sophie, el perro de Suliman, el espantapájaros...

jueves 26 de marzo de 2009

Twin Peaks (sin spoilers)


Al hablar de Twin Peaks a todos nos viene a la cabeza la famosa frase "¿Quién mató a Laura Palmer?" y la imagen de esa carretera con el letrero que nos anunciaba la llegada al misterioso pueblo. Esas imágenes que sólo veía gracias a las promos que hacía Tele5 de la serie, se me quedaron grabadas a pesar de que yo era demasiado pequeña para ver esas "cosas de mayores" y mi tiempo se lo dedicaba a otras que parecían mucho mejores como Padres Forzosos o Campeones.

Desde entonces siempre se ha considerado una de las mejores series de la historia, una auténtica serie de culto, y como todo buen friki que se precie, no podía dejarla pasar. Así que ahora, 18 años después, creía que era un buen momento para rescatarla del olvido y vivir todos esos misterios que tenían a tanta gente enganchada.

La primera impresión que tuve a medida que la serie iba avanzando fue que ese "¿Quién mató a Laura Palmer?" nos pudo confundir en cierto modo sobre lo que realmente es Twin Peaks. Cómo mucha otra gente, creía que todo se centrataba en descubrir quien era el asesino y así concluiría todo lo demás. Ahora sé que ese "incidente" sólo era una trampa para envaucarnos y atraparnos poco a poco en ese extraño pueblo para acabar descubriendo más tarde que una vez allí nos dejaría huella para siempre.

Una cosa parecida le pasó al Agente del FBI Dale Cooper, destinado a resolver el caso de una adolescente asesinada en un tranquilo pueblo inundado de cordialidad. Cooper se convierte en el personaje principal que va hilando las diferentes historias y su extricta metodología de trabajo lo hace adentrarse cada vez más entre los habitantes de Twin Peaks, hasta llegar a convertirse en uno de ellos. Todos esconden secretos y un lado oscuro, sus historias se cruzan como una maraña que nunca tiene fin y pronto te das cuenta de que Cooper es el único que es el que parece ser. Entre tanto misterio y confunsión, también hay sitio para el humor, unas veces más negro que otras pero siempre inteligente que nos ayuda a retratar la población de Twin Peaks: como las interminables historias entre Andy y Lucy, algunos excéntricos hábitos de Cooper, el estrafalario personal del FBI que se deja ver de vez en cuando (incluyendo a David Lynch como el singular Agente Gordon), Lady Leño, los extraños bailes de Leland Palmer y otras muchas que no comento por no estropearle a nadie la serie.

Para sorpresa de muchos (entre los que me incluyo) el famoso asesino se conoce en la mitad de la serie, y las tramas siguen con ese tono cómico más acentuado. En este momento parece que muchas tramas se enredan más de la cuenta para prolongar la serie, David Lynch deja de dirigir los episodios (sólo dirige la primera temporada), todo va perdiendo fuerza y las famosas imágenes misteriosas que nadie parece entender, cada vez son menos. Según los rumores, tras estos capítulos se esconden varios problemas y enfados entre Lynch, Frost y la productora, el motivo era que Lynch no quería descubrir al asesino, Frost lo quería hacer al final y la productora a mitad de serie, y como suele pasar casi siempre, los que ponen el dinero ganan. Por otro lado, también se rumoreaba que a los actores no les había sentado demasiado bien que Lynch dejara de dirigir la serie en la primera temporada.

A pesar de estos altibajos, la serie consigue mantener su interés hasta el final, es verdad que no es tan intensa, pero a mi parecer, incluso en esta etapa está bastante por encima de la mayoría de series que se emiten hoy en día. Normalmente con las series pasa que cada escena tiene su explicación y tiene una finalidad, con Twin Peaks no sucede así, y creo que eso es lo que la hace tan especial. Hay escenas que aparecen por el mero hecho de desconcertarnos, de crearnos inquietud, no tienen porque llevarnos a ninguna conclusión, no hay nada obvio y nada definitivo, porque aquí no hay buenos ni malos. A pesar de esto, parece inevitable cogerle cariño a algunos personajes más que a otros. Sólo avisar que eso puede ser un grave error porque Twin Peaks no es de esas series y, sin decir más, el último capítulo lo retoma David Lynch, y ya sabemos lo que eso significa.

martes 24 de marzo de 2009

Tim Burton

Tras quince minutos buscando como abrir un documento de Word en mi relativamente nuevo ordenador (lo tengo desde julio pero estoy lejos de parecerme a los protagonistas de “IT crowd”) he comprendido claramente por qué el Windows Vista va a tener bastante poco éxito (y que no me cuenten el rollo de que se parece al sistema Mac porque eso es una patraña, como dice Elena).

El caso que me he puesto a reflexionar sobre Tim Burton, más que nada porque he visto la foto de Jack que me mira sonriente cada vez que abro “Ayer nevó en Silsoe”, y, tras leer “lo mejor” y “lo peor” de varias películas unas cuatro entradas más abajo, he decidido poner “lo mejor” de algunas de las películas que he visto de Tim Burton (como me ponga con todas nos dan las uvas, y la parte de “lo peor” me la voy a saltar porque sinceramente, no se me ocurre nada malo que decir de una película de Tim Burton, ya sabéis, la objetividad no es una característica muy acentuada de mi personalidad):

Lo mejor de Beetlejuice: evidentemente, el baile al final de la peli en las escaleras y Winona Ryder con 12 años vestida de siniestra (o igual tenía más, pero parecían 12).

Lo mejor de Eduardo Manostijeras: la película entera, y si, si os habéis dado cuenta que es mi preferida, elemental querido Watson, no sois tampoco mega-inteligentes… pero bueno, por mojarme un poco, reconozco que me encanta lo de… “De donde viene la nieve?”, “Avon llama a tu puerta” o, poniéndonos un poco más cursis, aquello de “lo hice porque tú me lo pediste” y sin mencionar que cómo es humanamente posible que Johnny Depp esté guapo con la cara entera pintada de blanco y un pelo estropajo tremendo.


Lo mejor de Pesadilla antes de Navidad: ir a verla en 3D, hacernos una foto con las mega-gafotas y mandársela a Marta por el móvil poniéndole de título… “Venimos del futuro a lavarte la ropa”… bueno y un poco más la canción “What’s this?” que es tremendamente genial (casi como “Human”!) la enoooorme sonrisa de Jack y el Conejo de la Pascua que secuestran en lugar de Papa Noel.

Lo mejor de Mars Attacks: Cuando se cargan el Taj Majal, esa escena me puede…



Lo mejor de Big Fish: el momento “amo a Sandra Bloom” con el campo de flores, incluyendo cuando tiran a Ewan como bala humana por un cañón con un casco y él con una sonrisa de imbécil porque se ha enterado de cuál es el color preferido de su Sandra… pero se lleva el premio ganador el final de la película, cuando el hijo pragmático, que odiaba las fantasías, se inventa la última historia, y, como dijo mi prima una vez, creo que nunca nadie será capaz de escribir nada parecido al final de Big Fish.


Lo mejor de Charlie y la Fábrica de Chocolate: sin duda, el viaje de Johnny Depp a la selva al principio de la película!!

Lo mejor de la novia Cadáver: Que la parejita se llamen Victor y Victoria , eso sí, me dió mucha pena que la novia cadáver se quede a vestir santos al final de la peli...


Lo mejor de Sweeny Todd: que el negocio de las “hamburguesas” les va tan bien que al final su local acaba teniendo hasta terraza en verano!


sábado 7 de marzo de 2009

Podría vivir en un starbucks

Se que aunque mi entrada tenga un nombre que parece el título de una película, no lo es, y que la temática del blog es música, cine o libros, pero espero que mis compis de blog y creadores del mismo, todo sea dicho, me perdonen por el hecho de ser mi primera entrada o me perdonen porque por fín he escrito algo en este blog, pero prometo, aunque no lo creeréis de momento, que esta será la primera de una larga lista de futuras entradas relacionadas con libros, cine o música, y, por eso mismo, voy a tomarme el lujo de desvariar un poco (ya os avisé que no deberíais haberme dado acceso a editar directamente yo sola!)

Bueno, el caso que ya me estoy animando y quiero gritar a toda la humanidad, o a la gente que lea este blog, que para mí el starbucks es como el móvil, una cosa que al principio consideras inútil e incluso un poco snob, y que al final acaba siendo una parte tan grande de tu vida que el día que te lo quiten vas a considerar seriamente el suicidio.

No, en serio, sé que todos pensamos (y muchos lo siguen pensando) que pagar 3 euros y medio por un café es prohibitivo, pero creo enérgicamente que les echan algún tipo de droga o sustancia adictiva a los cafés (o por lo menos al que me pido yo siempre), porque no es normal que estés un día a las 4 de la tarde en tu casa (o en la oficina a veces) y de repente te acuerdes de tu bebida starbuckiana favorita y dejes todo lo que estás haciendo, sea importante o no, o te levantes del sofá (que eso cuesta mucho) y tu mente está totalmente cegada o en blanco y no puedes pensar hasta que no has ido a comprarte una, lo que hace que a veces vayas al starbucks de enfrente de tu casa con el clásico pijama de rayas, pantuflas y un abrigo monísimo encima.

Bueno, y ahora voy a pasar a enumerar una serie de razones que creo que justifican pagar más de 3 euros por un café, y también lo hago un poco por explicar con cierta racionalidad que la afirmación de "podría vivir en un starbucks" no la haría una persona loca, sino una persona que ha valorado seriamente los pros y contras de un local y ha llegado a una conclusión fundada e inteligente:

1. Me gusta el starbucks por que los nombres de los cafés tienen todos más de cuatro palabras y la gente que no va mucho nunca se acuerda de "cual fué el café que pedí la última vez, que estaba tan bueno" ... pero lo mejor es cuando tu, que sí te acuerdas del nombre de tu bebida (como olvidarlo, si ya os he dicho que para mí tiene efectos parecidos a las drogas duras) dejas al de al lado boquiabierto cuando, después de su turno de pedir en caja, en el que ha desvariado un rato, diciéndole a la camarera... bueno, pues el café ese que lleva chocolate y nata (por dios, todos los adictos sabemos que el 90% de los cafés de allí llevan chocolate y nata, en fin no lo vuelvo a traer al starbucks que me avergüenza)... llegas tu y dices:

"yo quiero un tazo chai tea latte tall, con doble shot de chai, leche normal, hielo y para llevar"

y la camarera te mira con admiración en plan, por fín un adicto al que no le tengo que hacer siete preguntas antes de cobrarle el café, y tu amigo te mira como

a. Si estuvieras hablando chino
b. Si estuvieras loca


2. Paso a la segunda razón... por 3 euros en el starbucks puedes tirarte en un sofa toda la tarde, cuatro horas, y muchos momentos de conversaciones post-salida sábado y muchas risas con mis amigas han pasado en starbucks, por tanto, yo tengo muy buenos recuerdos... y personalmente a mí el ambiente del starbucks me da mucha paz mental... con lo cual, si yo pago 3 euros y puedo estar allí toda la tarde tirada en el sofa como si estuviera en el salón de mi casa pues no me parece tan caro.

Y si hay gente que se gasta 3 euros en tabaco, que es peor (además, en el starbucks no dejan fumar porque estropea el aroma de los cafés y eso es otro punto a favor) ¿no puedo gastarme yo lo mío en mi adicción particular sin que la gente me mire como si estuviera lanzando dinero por un puente?

3. Cuando vas a un starbucks te encuentras a todo tipo de gente... pijos, alternativos, macarrillas, pi-hippies, rockeros, siniestros, adolescentes, parejas, gente sola, gente mayor, etc... estoy harta de que todos los bares de Madrid estén clasificados según cómo sea la gente que va allí y quizá es por que en el starbucks no hay música pero va todo tipo de gente y me gusta... es como el movimiento que queríamos iniciar de palestinas para todos, pues algo así... por qué los bares tienen que ser de tal o cual tipo de gente?? Yo personalmente querría un Madrid en el que todos los sitios fueran como el starbucks, que nunca sabes qué te vas a encontrar

Eso sí, tengo que decir, en favor de mi primo, que me parece FATAL que no tengan coca-cola, para que veais que también soy un poco objetiva en este asunto.

Bueno pues eso, que se que muchos pensaron cuando abrieron en Madrid el primer starbucks... esto no va a tener éxito ni de broma porque es carísimo, y va a ser que cada dos meses abren uno nuevo en otra esquina de Madrid asi que no debo ser la única que opina así...

domingo 15 de febrero de 2009

Nick and Norah's infinite playlist

A la hora de traducir los títulos de las películas que vienen de fuera, aquí en España tenemos una larga tradición en la que siempre hemos tratado de ser bastante "creativos", y el que le ha caído a esta peli es muy poco afortunado: Nick and Norah: Una noche de música y amor, así que prefiero quedarme con el original (Nick and Norah's infinite playlist).

En esta época del año en la que las nominadas a los Oscar acaparan toda la atención, esta película pasará totalmente desapercibida, y sinceramente no creo que se merezca ninguna nominación de la academia, ni si quiera la de algún festival de renombre. Nick y Norah es una comedia romántica bastante convencional en la que se dan esa serie de sit
uaciones que sólo suelen pasar en las películas y que probablemente desde el principio todos sabemos como va a acabar. La historia transcurre durante una noche en la zona del Lower East Side de Nueva York, donde Nick y sus compañeros de grupo intentan averiguar en donde será el concierto secreto del grupo indie de moda, Where´s Fluffy?. Nick conoce a Norah y a partir de ahí se van dando cuenta de toda la música que tienen en común.

Lo bueno de esta película está en que todos los convencionalismos no son capaces
de anular ese encanto especial que la protege de principio a fin y la rescata de caer en el olvido. Gran parte de la culpa de esto lo tienen Michael Cera (conocido por su papel en Juno, después de esta peli me declaro fan, sólo espero que no se encasille, todavía es muy joven) que da vida a Nick y la exquisita banda sonora perfectamente escogida para acompañar a esa noche que a todos nos gustaría haber vivido alguna vez.


Nick y Norah es un homenaje a la música, a la cultura indie y a la noche de Manhattan, así que si nada de esto va contigo, probablemente esta película no tenga nada que decirte. Durante la película se esconden numerosas referencias a canciones y grupos tanto en los diálogos como en posters, carteles en los pubs, pequeños guiños para los aficionados a la música indie. Para los que tengáis curiosidad aquí va el tracklist completo de la banda sonora (incluyendo una inédita de Vampire Weekend):

Chris Bell – “Speed Of Sound”

Devendra Banhart – “Lover”

Bishop Allen – “Middle Management”
Vampire Weekend - Ottoman”
The Dead 60s – “Riot Radio”
Takka Takka – “Fever”
The Submarines – “Xavia”
We Are Scientists – “After Hours”
Band Of Horses – “Our Swords”
Army Navy – “Silvery Sleds”
Richard Hawley – “Baby You're My Light”
Shout Out Louds – “Very Loud”
Paul Tiernan – “How To Say Goodbye”
The Real Tuesday Weld – “Last Words”
Mark Mothersbaugh – “Nick & Norah’s Theme”

martes 3 de febrero de 2009

Pram Town. Darren Hayman and the Secondary Modern



Harlow es una pequeña ciudad cerca del aeropuerto de Standsted, en los alrededores de Londres. Harlow fue una de las "New towns" fundadas en Inglaterra después de la segunda guerra mundial.

Estas New Towns son ciudades que se construyeron de la nada, siguiendo una estructura totalmente planeada y preconcebidas, de forma que cada conjunto de viviendas de la ciudad tuviera cerca sus pequeñas tiendas, sus plazas con sus estatuas y sus zonas verdes para poder relajarse. Además, una carretera bordea todo lo que es la ciudad y en cada cruce te encuentras su correspondiente rotonda.

La idea es que Harlow fuese la ciudad perfecta para que allí vivieran familias con niños y que tuvieran todo lo que necesario para crear un núcleo urbano autosuficiente. El Daily Mirror llamó cariñosamente a Harlow "Pram Town" (ciudad cochecito de bebé) en referencia a la cantidad de familias jóvenes que vivían allí.

Pero la posibilidad de conseguir crear la ciudad perfecta así sin más, con unos diseños en papel de como debería ser todo lo que compone una ciudad es un poco utópica. Las ciudades, como las personas, evolucionan y se desarrollan de formas inesperadas, y el resultado final no suele ser el que se ha planeado. Por ello, Harlow dejó de ser esa idílica ciudad y pronto empezaron a salir grietas en el cemento, las tiendas pequeñas empezaron a cerrar y muchas familias decidieron irse de allí, de forma que Harlow ha acabado siendo uno de más de las ciudades dormitorio que rodean Londres.

Ese es el escenario que escoge Darren Hayman para su tercer disco, una ópera folk sobre un pez grande encerrado en un estanque demasiado pequeño para él. Darren Hayman no vivió en Harlow, pero sí en una ciudad parecida cerca de allí. En cuanto pudo escapó a Londres, pero el protagonista de esta historia no llegó nunca a decidirse a salir de ahí.

Pram Town es el tercer disco de Darren Hayman en solitario (cuarto si se cuenta el recopilatorio de singles "Great British Holidays ep") y es, sin duda, su disco más completo. Su primer disco era un conjunto de buenas intenciones pero que aún no tenía muy claro como plasmarlas. El segundo disco tenía buenas canciones, pero el intento de hacerlo tan espontáneo y directo (algunas canciones fueron grabadas en sólo un par de intentos, el mismo día que los músicos que ayudaban a Darren aprendían las canciones) hacía que no llegase a cuajar. En cambio, en Pram Town, Darren Hayman tiene muy claro lo que quiere ofrecer y ha reunido una orquesta folk (según sus propias palabras) para plasmarlo.

Un disco de Darren Hayman, siempre va a tener buenas canciones, con letras cercanas y cotidianas normalmente sobre personajes que según se mire pueden considerarse unos perdedores y que te llegan a emocionar de lo sincero que suenan. Las comparaciones con los discos de Hefner siempre van a estar ahí, pero realidad es que Hefner es (glorioso) pasado y que Darren Hayman and the Secondary Modern son un agradable presente.

La pega que se le puede poner a Darren Hayman es que parece que tiene que sacar rápidamente las canciones que compone en vez de dejarlas madurar un poco antes de sacar un nuevo disco. No obstante, eso y la explotación del pasado(las reediciones en doble cd de cada uno de los discos de Hefner) parece ser la única forma de poder vivir de la música sin estar dentro del mainstream. Siempre he pensado que Hefner merecieron mucho más de lo que consiguieron, pero el mundo de la música no suele ser justo.

Pero como ya he señalado antes, este es el mejor disco de Darren Hayman desde Hefner y eso es suficiente para que sea mejor que muchos de los grupos que suenan por ahí con mucho más éxito. Quien haya visto a Darren Hayman en directo, o en sus vídeos, o en la entrevista que se incluía en el DVD que acompañaba el recopilatorio de eps, verá que Darren Hayman está muy lejos de ser una estrella de la música (y que no va tan repeinado como aparece en las fotos promocionales de Pram Town). Al contrario, es un tipo corriente que si lo vieras por la calle no podrías adivinar a que se dedica, es un poco como sus personajes y eso hace que sus canciones te suenen tan cercanas y puedas identificarte con ellas.

Mis 3 favoritas: Pram Town, Amy and Rachel y Compilation Cassette.

lunes 12 de enero de 2009

Sally go Lucky!

Está claro que las opiniones que se tienen aquí en Silsoe son totalmente subjetivas y nada certeras. Hace poco escribía sobre las películas que menos me habían gustado en el 2008 y no dudaba en incluir a Happy go lucky y decir que su protagonista, Sally Hawkins, no se merecía los premios que le habían dado y así tan feliz me había quedado. Pero ahora no puedo hacer otra cosa más que avergonzarme, Sally acaba de recibir el Globo de Oro como mejor actriz de comedia/musical por su interpretación en Happy y todo el mundo parece estar de acuerdo.

Esta noche pasada quedó demostrado que la poca idea sobre cine que creía tener es más bien nula y que es muy probable que acabe confundiendo ajos con cebollas cada vez que se me ocurra hablar de alguna peli. Así que no me hagáis mucho caso la próxima vez que escriba sobre algo de la gran pantalla, si es que lo mío siempre ha sido la música, no se para que me meto...

En realidad, todo lo que escribimos aquí es totalmente subjetivo, así que, entre nosotros, sigue sin convencerme nada ni Poppy, ni Happy, ni Sally... pero si esa gente que sabe tanto le da el Globo de Oro será porque se lo merece y desde aquí le felicitamos efusivamente. Por otra parte, nosotros éramos partidarios de Pe y ella no se llevó nada, su papel en Vicky, Cristina, Barcelona es bastante divertido pero en fin, todavía quedan los Oscar, y quien ríe el último....

¡¡Felicidades Sally!! Happy go Lucky!